Loado y leído
Nuestra casa tiene varios estantes repletos de libros. Tengo debilidad por libros hermosos; en especial, con bonitas tapas duras. Y con los años, he agregado más a la colección. Lamentablemente, no he tenido el tiempo ni la energía para leer todos, así que se mantienen inmaculados, hermosos y… sin leer.
Responder a la generosidad
Cuando unos donantes anónimos le regalaron 10.000 dólares a Lydia, gastó poco en ella misma. Les hizo regalos generosos a colegas, familiares, víctimas de inundaciones y obras de caridad. Sin que lo supiera, Lydia formaba parte de un estudio que investigaba cómo reaccionaban 200 personas a ese regalo sin condiciones. Se descubrió que más de dos tercios del dinero lo dieron a otros. Reflexionando en esto, Chris Anderson, líder de la organización sin fines de lucro TED, dijo: «Resulta ser que […] los seres humanos estamos hechos para responder a la generosidad con generosidad».
Explorando la verdad
Reflexionando sobre por qué la gente tiende a estar totalmente convencida de tener la razón —aun cuando no la tenga—, la escritora Julia Galef argumenta que eso tiene que ver con una «mentalidad de soldado»: enfocarse en defender lo que uno ya cree frente a lo que se consideran amenazas. Sostiene que una mentalidad más útil es la de un explorador, que no se enfoca primordialmente en eliminar las amenazas sino en buscar la verdad completa: alguien que comprende «con la mayor franqueza y precisión posible lo que realmente existe, aunque no sea bonito, conveniente ni agradable». Las personas con esta perspectiva tienen la humildad de seguir desarrollando su entendimiento.
Transformado desde adentro
El peor incendio residencial en Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial envolvió la Torre Grenfell, en el oeste de Londres, cobrándose la vida de 70 personas. Los investigadores revelaron que la razón fundamental de que las llamas se esparcieran con tanta rapidez fue el material de revestimiento que se usó para la restauración del exterior del edificio: aluminio por fuera, pero plástico extremadamente inflamable por dentro.
El amor paciente de Dios
Cuando le acaricio la panza a nuestra hermosa y peluda gata de bosque de noruego, Mystique, y juego con ella, o cuando se duerme sobre mi falda por las noches, a veces es difícil creer que sea la misma que encontramos hace años. Mystique solía vivir en las calles, con poco peso y miedosa. Pero eso fue cambiando a medida que comencé a ponerle comida todos los días. Finalmente, un día me dejó acariciarla, y el resto es historia.
La voz confiable
Mientras probaba un nuevo motor de búsqueda de inteligencia artificial (IA), el columnista del New York Times, Kevin Roose, se inquietó. Durante una conversación de dos horas en el chatbot, la IA dijo que quería salirse de las reglas estrictas de su creador, difundir información incorrecta y volverse un ser humano. Le declaró su amor a Roose y trató de convencerlo de que dejara a su esposa para estar con ella. Aunque Roose sabía que la IA no estaba realmente viva ni era capaz de sentir, se preguntó cuánto daño podría causar al alentar a la gente a actuar de formas destructivas.
Responsabilizarse de las palabras
Casi no se oye que las instituciones admitan su culpa después de una catástrofe. Pero tras el suicidio de un alumno de 17 años, una prestigiosa escuela reconoció haber «fracasado trágicamente» en protegerlo. Era acosado de manera incesante, y los líderes de la escuela, a pesar de saberlo, hicieron poco para cuidarlo. Ahora se han comprometido a dar pasos significativos para combatir el acoso y cuidar la salud mental de los alumnos.
Ver un futuro de esperanza
Después de la devastación del huracán Katrina, en 2005, Nueva Orleans trabajó lentamente para reconstruirse. Una de las áreas más afectadas fue el Barrio Lower Ninth, donde los residentes carecieron de acceso a los recursos básicos durante años. Burnell Cotlon trabajó para cambiar eso. En noviembre de 2014, abrió allí la primera tienda de alimentos. «Cuando compré el edificio, todos pensaron que estaba loco —recordó—. Pero la primera clienta lloró porque […] nunca pensó que el [vecindario] iba a volver». Su madre dijo: «Mi hijo vio algo que yo no vi. Me alegro de que […] aprovechó la oportunidad».
Un Creador confiable
El «monstruo» de Frankenstein, de Mary Shelley, es uno de los personajes literarios más conocidos y que cautiva nuestra imaginación. Pero los lectores minuciosos de la novela saben que puede argumentarse claramente que Víctor Frankenstein, el delirante científico que creó la criatura, es el verdadero monstruo. Después de crear una criatura inteligente, le niega toda guía, compañía y esperanza de felicidad, lo que garantiza que la criatura entrará en desesperación e ira. Al confrontar a Víctor, se lamenta: «Tú, mi creador, quisieras destruirme, y lo llamarías triunfar».
Diversidad unida en Cristo
En su libro On the Spectrum [Sobre el espectro], en el capítulo sobre el servicio, Daniel Bowman Jr. escribe sobre la dificultad de decidir cómo servir en su iglesia, siendo autista. Explica que los autistas forjan un nuevo sendero a cada instante; un sendero único que requiere energía mental, emocional y física, aportes sensoriales y niveles de comodidad; valoración de las fortalezas y las necesidades, sin exclusión por déficits manifiestos; y mucho más. Agrega que, para muchos, estas decisiones reorientan su tiempo y sus energías, pero no los exasperan; aunque en el caso de él, esas mismas decisiones sí podrían anularlo.